Vibra del mes: noviembre de hábitat

Al pensar en cómo redactar esta carta para empezar el mes, no podía pensar en que escribir para tratar de expresar porque es tan importante cuidar al Planeta. Es difícil convencer a todos que esto no es una exageración. No es una primera llamada, ni una segunda llamada. Es la última. La última oportunidad que tenemos para revertir todo el daño que le hemos causado a la naturaleza.

Cuando hace click, es fácil. Una simple pausa para observar. Abrir los ojos y darnos cuenta que somos chiquitos. Somos un granito de arena en un Planeta que tiene mucho que enseñarnos aún. La naturaleza se recupera. Sobrevive y revive más fuerte que nunca. Este 2020 de pausa fue un claro ejemplo de como su magia vuelve si la dejamos. Tenemos que entender a la naturaleza no como algo que tenemos que salvar. No como una fuerza externa, si no como parte de nosotros.

Somos agua y aire. Seres finitos que nacen y regresan a su origen. Un reflejo de los colores, las texturas y el misterio de la tierra. El aire que respiramos, la comida con la que nutrimos a nuestro cuerpo, el agua que nos da. Toda nuestra existencia es gracias a que somos parte de la naturaleza. Nuestro hábitat, nuestra esencia y nuestra vida.

Cuando entendemos a la naturaleza como parte de nosotros, no hace sentido destruirla. Cada decisión se vuelve una oportunidad para aprender cómo ser mejores. Así que hagamos una pausa. Observa, escucha, siente y reflexiona. Cuidemos nuestro hogar. Porque el cuidar del Planeta, es cuidarnos a nosotros mismos.

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