Eco-ansiedad: qué es y cómo ganarle.

La eco-ansiedad se refiere al miedo de causar daño ambiental o desastres ecológicos. Este sentimiento de estrés se basa en el estado actual y futuro previsto del medio ambiente y el cambio climático inducido por los humanos.

En la era de la sobrecarga de información y con un desastre ambiental que es imposible de ignorar; un fenómeno psicológico ha invadido a las generaciones más jóvenes: la eco-ansiedad. En 2018 durante Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, las Naciones Unidas declararon que el mundo tiene sólo 12 años para frenar el desgaste del Planeta y evitar consecuencias irreversibles.

Los artistas Gan Golan y Andrew Boyd mandaron un mensaje impactante con la instalación de un reloj climático en el corazón de Union Square de Manhattan el pasado 17 de septiembre. El reloj comenzó la cuenta regresiva de 7 años, 103 días, 15 horas, 40 minutos y 7 segundos. Si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan al ritmo actual, cuando se acabe el tiempo, la temperatura del Planeta estará irreversiblemente en camino a 2.7 grados Fahrenheit por encima de los niveles preindustriales.

Constantemente los jóvenes absorben noticias apocalípticas como estas: tormentas, incendios, terremotos, ciclones, deforestaciones.

La gravedad del daño que le hemos causado a la naturaleza es un peso que ha recaído en estudiantes. Jóvenes que no han encontrado otra solución más que marchar y demandar que las generaciones mayores tomen acción inmediata para que ellos puedan tener un futuro.

Detrás de carteles gritando “¿Por qué debería estudiar para un futuro que no tendré?” existe un alto nivel de ansiedad.

“No entiendo por qué debería estar en la escuela si el mundo está en llamas. ¿Cuál es el punto de trabajar en mi educación si no nos ocupamos de esto primero?”

Sophie Kaplan, The Washington Post
New York Times

¿qué es?

¿Te sientes abrumado por el desafío existencial del cambio climático? No estás sole. El fenómeno de la eco ansiedad es “un trastorno psicológico bastante reciente que afecta a un número creciente de personas que se preocupan por la crisis ambiental”, de acuerdo con psicóloga Molly S. Castelloe de Psychology Today. Es importante recalcar que la eco-ansiedad no es lo mismo que un trastorno de ansiedad clínica. Aunque médicos indican que el temor de un desastre ambiental, puede empeorar problemas de salud mental preexistentes.

El estrés desencadenado por la crisis climática, puede surgir por vivir de primera mano el efecto del cambio climático, como lo es en ciudades costeras o islas que corren el riesgo de estar completamente sumergidas en algunos años. También puede surgir de la incertidumbre sobre lo que está por venir.

“Estamos acostumbrados a creer que si seguimos ciertas reglas, las cosas serán predecibles y seguras. La situación climática desafía esto y en su mayoría las personas no saben qué hacer con ese sentimiento de incertidumbre”, dice Aimee Lewis-Reau, cofundadora de Good Grief en un estudio de The New York Times.

Las personas están comenzando a experimentar ansiedad extrema o crónica porque sienten que no pueden controlar los problemas ambientales. Observar cómo se desarrollan los impactos lentamente y aparentemente irreversiblemente, es una fuente de estrés, impotencia y frustración.

¿cómo saber si tienes eco-ansiedad?

Mientras muchos se dejan caer en un hoyo negro de pensamientos apocalípticos, otra reacción común es una parálisis emocional y una desconexión con la problematica. En esos casos, la gente opta por cerrarse, distraerse o hasta negar la realidad del cambio climático. Todos caemos en algún punto del espectro entre pensar que nos quedan 10 años de vida y creer que no está pasando nada.

Cuando te encuentres en una situación de ansiedad que pueda ser relacionada con la problemática climática; tomate el tiempo para reconocer lo que estas sintiendo.

Puede ser que sientas impotencia por creer que no puedes crear un cambio lo suficientemente trascendente. Frustración y miedo por tu futuro incierto. Confusión de que puedes hacer para mejorar. Incluso culpa puede surgir en este espiral de ansiedad, percibiendo que tú o tu generación son los responsables del medio ambiente y la vida de las generaciones futuras.

Washington Post

¿Cómo ganarle?

Aunque la solución de los problemas ambientales depende del cambio social, gubernamental y corporativa, no dejes que se nuble tu mente activista pensando que no puedes hacer un cambio tangible desde tu trinchera. La idea errónea de que los cambios aparentemente pequeños no son suficientes, es una mentalidad que se ha vuelto la peor enemiga del Planeta. Aunque suene como el cliché más grande del universo, cada acción cuenta. Cada granito de arena forma parte de una enorme playa de cambios.

Aquí te compartimos nuestros mejores tips para sacudir tu eco-ansiedad y seguir accionando tu amor por el Planeta.

1. Infórmate

El primer paso justo lo estás tomando en este momento. Lee, pregunta e investiga sobre la problemática ambiental que existe. Obtén información de fuentes profesionales expertas en el tema. No te abrumes con información mediocre o en formatos que te crean más ansiedad de la que ya tienes.

Puede ser que encuentres un poco de alivio teniendo información confiable y creíble para saber por dónde puedes empezar a trabajar.

2. Actívate

Toma el control y acciona tu pasión. Una de las mejores medicinas para la eco-ansiedad es hacer algo al respecto. Ayudar a los demás tiene beneficios psicológicos. Encuentra el o los temas que te interesen más y busca proyectos que te ayuden a acercarte y conocer. Además de vivir una experiencia de primera mano, va a resultar muy educativo para ti.

Te recomendamos empezar con acciones simples. Prueba practicar los Lunes sin Carne, empieza un huerto en tu jardín, separa tu basura. Desarrollar un plan que te permita sentirse más en control de los problemas que más te preocupen.

3. CREA UN VÍNCULO MÁS FUERTE CON LA NATURALEZA

Suena como algo simple, pero pasar más tiempo al aire libre o con la naturaleza puede ayudarte a reducir tu nivel de ansiedad y mejorar tu conexión personal positiva con el medio ambiente. Te recomendamos también tener flores, plantas o algún otro elemento natural en tus espacios interiores con los que puedas interactuar. Tocar, oler, cuidar a la naturaleza puede reducir tu estrés.

4. Mantente optimista

Sin darse cuenta, puede ser que la sobre saturación en redes sociales y medios acerca del medio ambiente estén aumentando tu sentimiento de impotencia. Ver esta información una y otra vez puede causar estrés, especialmente si es inexacta, sesgada o agresiva. Revalúa de donde estás alimentando a tu mente. Reduce tu exposición a medios de comunicación y se muy crítico de quién o qué tiene acceso a ti.

Recuerda que aunque es esencial estar informades, hay que verle el lado positivo a la vida. Concéntrate en tomar acción en lugar de paralizarte por tanta información abrumante. Poco a poco. Paso a paso. Juntos estamos haciendo la diferencia.

Foto de portada por The Washington Post

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