Ruta de Tacos, 4 taquerías en ciudad de México

El taco es el platillo por excelencia mexicano. Una tortilla recibe el guiso, asado o ingrediente que sea; todo depende de quien lo prepara, quien lo pide y donde se hace. Los tacos cuentan la historia de todos ellos. Para poder disfrutar de un buen taco es necesario tomar en cuenta la calidad y el sabor de tres elementos: la tortilla, el ingrediente estrella y las salsas. 

Pero, a estos tres elementos yo agregaría un tercero: el servicio. Los puestos de tacos suelen ser el sustento de familias por años. Los ingredientes que se emplean en su elaboración son casi en su totalidad naturales y locales; y las recetas -sobre todo de las salsas- suelen ser originales del taquero. Es común tener un puesto de tacos favoritos, es común desarrollar una relación de amistad con el taquero de confianza. 

Desde la Doctores hasta Lomas y desde Olivar de los Padres hasta la Narvarte. Nos dimos a la tarea de visitar nuestras taquerías favoritas de la Ciudad de México, algunas de ellas icónicas.

La Especial 

La primera vez que visité esta taquería tengo que admitir que no sabía qué esperar. Una buena amiga me llevó a la Colonia Doctores. En la esquina de Dr Olvera y Eje Central se encuentra un pequeño local que tiene por nombre La Especial, con más de 70 años. Don Gerardo se encuentra a cargo de la comida, al principio un personaje serio pero que termina por integrarse a la conversación si se da la confianza. 

La estrella es el nenepil, un guiso de cachete, nariz, trompa y lengua con tomate. Se sirve con unas rebanadas de tomate fresco, aguacate y salsa picante. También se puede ordenar tripa, machitos -tripa de borrego-, matriz y otras especialidades que puede que saquen de la zona de confort. De bebidas se pueden ordenar refrescos, boing o aguas frescas a disponibilidad. Si se es vegetariano tal vez no sea la mejor opción, pero seguro se pueden pedir unos tacos de aguacate con tomate para probar la salsa. 

Las Kampostras de Bosques

También conocidas como las Costras del Badasha o de Chamizal, estos tacos tienen desde 1987. Del Badasha por el antro que ahí cerca se encontraba y del Chamizal por la zona. A estos se debe llegar tarde, la primera vez cometí el error de pensar que al atardecer ya estarían pero me informaron que había madrugado. Las Kampostras son para desvelados, para cenar ya tarde o para calmar la borrachera después de una noche de fiesta ya en la madrugada.

La costra consiste en poner queso sobre la plancha y esperar a que se queme un poco, para que cuando enfríe tenga una consistencia dura. Pero mientras aún se encuentra cocinándose se puede colocar un ingrediente como bistec o pastor. Si no se consume carne, se puede pedir, con champiñones, nopales o rajas; y cuentan con amplia variedad de salsas para poder condimentar las costras. 

Los Milanesos

Transitando sobre la Calle Glaciar, frente al Centro Libanes es común ver muchos autos estacionados y largas filas para un puesto atendido por poco más de una decena de personas. Muchos ya con sus tacos regresan a sus autos, permanecen parados cerca del puesto o atraviesan la calle para sentarse en el camellón. La dinámica es sencilla: se espera el turno mientras se contempla un caso lleno de aceite que no deja de recibir milanesas. Una vez se llega, se ordena, se preparan, se paga y se puede proceder a disfrutar de los tacos. Así ha sido durante más de una década.

Regresando al comal, los tacos de milanesa son las estrellas -era de pensarse por el nombre-. Se pueden pedir de pollo, de res o de jamón con queso; también se tiene guisos como chicharrón. Cuentan con un par de salsas picantes pero que van muy bien con el empanizado de las milanesas. Los tacos vienen en tortilla normal y están muy bien servidos, si no se es de buen comer tal vez lo mejor sea primero ver las dimensiones del taco. Los precios son accesibles y se pueden acompañar con refrescos.

Taquería Don Frank 

Esta taquería es ya una franquicia con muchas sucursales en la ciudad. A pesar de eso y su enorme oferta, no pierde ese aire de taquería local. Nosotros visitamos la que está en la Colonia Narvarte, pero también hay en Del Valle, Roma, Reforma Iztaccihuatl e Iztapalapa. En esta última fue donde empezó todo hace poco más de 30 años. Sin importar cual es la preferida, cuando se llega se recibe con un plato botanero integrado por pepinos frescos, cebollas guisadas y tostaditas. 

La oferta es amplia: tacos de mil y una cosas, quesadillas, sopes, huaraches, tortas y también hamburguesas, jugos y licuados. Cabe recalcar que las tortillas son hechas a mano en el momento y se cuenta con dos salsas y un guacamole. El de pastor es un imperdible, el adobo, la cocción de la carne y el pedazo de piña lo hacen delicioso. También cuenta con opciones vegetarianas como las quesadillas de flor de calabaza, papa o champiñón. Sus precios son accesibles y aunque se acuda a una sucursal grande, el trato siempre es amable y personal. ç

Fotos Rikki Matsumoto

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