Ecoladrillos, una opción para el proceso de residuos

En el 2018 el Inventario de Residuos Sólidos de la Ciudad de México declaró que la ciudad generaba 13 mil toneladas de basura al día. Según su cálculo, el crecimiento de desechos para el 2024 sería de 5 millones de toneladas anuales. Esto resulta alarmante ya que el sistema de recolección de desechos en la metrópoli se ve rebasado por la cantidad de desechos. Es por eso que en los últimos años, tanto asociaciones civiles como gubernamentales se han preocupado por este tema. El primer paso es reciclar aquellos que se pueden reciclar. Procesar la basura orgánica de manera responsable por medio de la composta. Pero, ¿qué pasa con aquellos residuos que no se pueden procesar? Aquí es dónde entran los ecoladrillos. 

Un ecoladrillo consiste en tomar una botella plástica de PET y rellenarla con residuos sólidos no procesables para conseguir que quede totalmente rígida. Se toma una botella limpia y seca y se comienza a rellenar con materiales como cinta adhesiva, bolsa de celofán o plástico, listones, globos de látex o metalizados; desechables de plástico o madera, blisters de medicina, envolturas de alimento chatarra, papel aluminio, etiquetas, chicles, guantes de látex y esponjas y bandas elásticas. Se debe evitar el unicel, el plástico que pueda ser fácilmente procesado y las pilas. Todo lo que se introduzca debe estar limpio, seco y debe cortarse en pequeños pedazos antes de introducirlo en la botella. 

Una vez que se introducen los residuos se tienen que aplastar con un palo un poco más largo que la botella. Esto para evitar dejar espacios que debiliten la estructura de nuestro ecoladrillo. En sus redes sociales Zamá establece que a una persona promedio llenar un envase de 2.5 litros podría tomarle hasta ocho meses. También recalca que lo importante no es generar ecoladrillos, sino reducir nuestros desechos. Al momento de empezar un ecoladrillo debemos pensar cuál será su propósito final y verlo como un ejercicio para reflexionar sobre los desechos que estamos generando. 

Con un ecoladrillo se pueden hacer desde piezas de mobiliario hasta construcciones. Como un ejercicio, No seas waste y Zamá hicieron un futón con con 20 ecoladrillos, lo que representan sesenta bolsas de basura. En el caso de la construcción, los ecoladrillos se pueden introducir en palets y posteriormente sellar con arcilla para crear muros. Zamá cuenta con una iniciativa llamada Construye mi Casa con tus Residuos. En esta, se reciben ecoladrillos de 1,5, 2 y 2,5 litros para crear casas en zonas vulnerables, las cuales se donan a personas de la comunidad. Los ecoladrillos se reciben con una aportación de $40.00 mxn, esto para poder solventar los gastos de material, transporte y mano de obra que implican las edificaciones. 

También se puede aplicar a voluntariado, dónde además de apoyar en la construcción de estos hogares; se puede aprender de manera gratuita de técnicas de construcción con ecoladrillos. 

Debemos pensar en los ecoladrillos como una alternativa para procesar nuestros desechos mientras nos encaminamos a reducirlos. La intención no es producir ecoladrillos. Nuestra misión debe ser responsabilizarnos sobre nuestros desechos en vía a una vida sin residuos.

Déjanos un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.