¿Cómo reducir nuestra contaminación al volar?

Extrañamos los viajes. La emoción de planear uno nuevo, buscar los vuelos, el hospedaje, planear las actividades. Hacer las maletas y dirigirnos al aeropuerto, esperar ahí a que se anuncie nuestra salida y dirigirnos a abordar con la esperanza de una experiencia increíble. Ocupamos nuestro asiento, escuchamos las turbinas y despegamos. El vuelo incluso funciona como un punto de reflexión para agradecer la oportunidad y pensar del privilegio que gozamos. 

El volar siempre es emocionante. Pero puede que en medio de toda esa emoción nunca nos detengamos a pensar en la contaminación que volar representa. Como muchos de los avances tecnológicos, la aviación comercial representó un gran avance en la humanidad. Se redujeron los tiempos de traslado y con el paso del tiempo los costos se han vuelto más accesibles en México, democratizando y facilitando la experiencia aérea. Tan sólo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, se estima un total de mil cien rutas diarias. 

En el aeropuerto

Pero detengámonos aquí y hagamos un pequeño ejercicio de autocrítica. ¿Cuáles son nuestros hábitos al volar? ¿Que pequeños cambios podemos hacer para mejorar y viajar de manera mas consciente?

Para empezar el boleto, ahora no es necesario contar con uno impreso gracias a las aplicaciones de cada aerolínea. Desde tu celular, puedes comprar tu viaje, descargar el pase de abordar, realizar los cambios necesarios, e incluso pedir asistencia en caso de ser necesario. 

Una vez en el aeropuerto es común buscar una bebida o algún alimento mientras se espera. Como en cualquier otro lugar lo ideal es buscar aquellos establecimientos donde podamos consumir sin la necesidad de desechables. Otra opción es cargar con nuestros envases reutilizables, sólo recuerda tenerlos vacíos al momento de pasar los filtros de seguridad. 

Contaminación al volar

Ya en el avión no depende mucho de nosotros la contaminación al volar. Por cuestiones de logística y protocolo es complicado evitar el uso de desechables. Para esto algunas aerolíneas crean programas y acciones especiales para reducir sus desechos o buscar cómo tratarlos de manera responsable. En el caso de Aeroméxico, acciones tan simples como reemplazar los agitadores de plástico por madera y procesar materiales de papel cartón y plástico, representaron una reducción de desechos del 28% por vuelo en el 2019 a comparación del año pasado. Además, se reciclaron un total de 69 toneladas de materiales y se dejaron de utilizar 1.1 millones de bolsas de plástico a bordo. 

ML

Emisiones de CO2

Pero uno de los puntos más preocupantes de la aeronáutica comercial es la emisión de gases de carbono. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, el 2% de las emisiones de carbono a nivel mundial provienen de esta actividad. Esta misma institución emitió un Programa de Evaluación Ambiental, el cual regula a las aerolíneas asociadas auditando sus procesos en el tema. 

Aeroméxico forma parte de esta asociación, por lo cual ha desarrollado una serie de acciones para poder disminuir sus emisiones de CO2. En tierra el avión se mueve con un solo motor y se calcula mejor el uso de agua potable, lo que permite ahorrar este recurso y reducir el peso en la aeronave. Sus aviones también cuentan con la tecnología APU-OFF, que suministra simultáneamente energía eléctrica y aire acondicionado al avión logrando sustituir y remplazar otras funciones durante el tiempo en tierra.

En la duración del vuelo, el piloto cuenta con una serie de indicadores en cabina que le permiten optimizar el uso de combustible. También se cuenta con modificaciones en las puntas de las alas, las cuales oponen menos resistencia al aire. Y por último, en vuelos internacionales se monitorea la emisión de gases tipo invernadero con un plan aprobado por el Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation. Todo esto representa una disminución de 17,316 toneladas de CO2 en los vuelos que realizó la aerolínea en el 2019.

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Tal vez no podamos evitar el tomar un avión para viajar, pero sí podemos volar de manera responsable y reducir la contaminación. Como en todas las otras industrias, lo que buscamos no es la perfección, si no que las aerolíneas cuenten con la transparencia necesaria para brindarnos información sobre sus procesos y sus planes para constantemente mejorar.

Solo teniendo esta claridad es que podremos tomar decisiones responsables e informadas para continuar apoyando a marcas que se unen a nuestro objetivo de reducir nuestra huella ambiental en nuestro estilo de vida. Especialmente en una pasión tan grande como lo es viajar y explorar el mundo desde las alturas.

Portada edición sobre fotografía de Connor Franta.

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