Sostenibilidad: ¿salvación o tendencia?

Hasta dónde podemos llegar con un estilo de vida sostenible.

Imagen por: @wolf.silveri

En esta vida, tiempo es lo único que tenemos. Y francamente, en materia ambiental es cada vez menos. Día con día nos bombardean con noticias sobre la cruda realidad que enfrentamos conforme nos acercamos a la fecha límite para actuar. Antes, era una lejana Meta del Milenio. En el aire se respiraba esperanza, mientras se idealizaba la acción. Ahora es una necesidad a la vuelta de la esquina; se respira miedo con una alta dosis de smog; y la acción, digamos que deja mucho que desear.

Hoy, hacer un cambio en el estilo de vida que tanto perjudica al Planeta ya no es de preferencia, es de urgencia. Sin embargo, actuamos como si todavía fuera una opción y dejamos para mañana lo que es para hoy. Pasa el tiempo y todo cambia. Pero si todo cambia, ¿por qué tú no?

Lo que haces con el tiempo que tienes, es lo que te define. ¿Sabías que tus hábitos de consumo hablan de tus prioridades, tu capacidad de compromiso y de acción? Detente un momento y piensa: ¿cómo compro? Ya sea comida, ropa o productos personales. Analiza si lo haces de manera consciente o impulsiva. Sólo abriendo espacio para mejorar, podrás dejar el consumo viciado (“consumismo” para los cuates) y avanzar hacia la meta de cambio positivo: la sostenibilidad.

Primero lo primero. ¿Qué es un estilo de vida sostenible? Es una forma de vivir que responde a las necesidades básicas, sin dañar al ambiente y a los seres vivos que lo habitan. Utiliza los recursos naturales de manera estratégica y practica el consumo responsable para beneficiar tanto a las generaciones presentes, como futuras. Lejos de ser tendencia, es una necesidad que se viste de salvación. ¿Te perdimos? Recuerda esto: la salvación no es moda, es solución.

Alto. ¿Cuándo fue la última vez que sentiste orgullo por ayudar a alguien que lo necesitaba? Y si te dijera que esta vez, ese alguien es el Planeta que te da vida, ¿actuarías más rápido? La vida que conocemos está a punto de desaparecer y la única varita mágica que puede detenerlo es la del cambio. La que rompe con los patrones de consumo desechable; la que limpia los pulmones de la Tierra y de paso mantiene funcionando a los nuestros. Pues bueno, sólo tienes que cambiar.

Lo sabemos. Cambiar se dice fácil, pero en realidad, es regalado.

Ah que no te esperabas esa.

Sigue estos dos pasos para empezar a transformar tus hábitos de consumo:

  1. Investiga el origen: Exige transparencia en el proceso de fabricación de los productos que compras. ¿Qué materiales usan? y ¿en qué condiciones de trabajo se encuentran quienes los hacen? son algunas de las preguntas básicas. Saber responderlas es clave para elegir qué marcas vas a apoyar.
  2. Reduce la basura que generas: No compres productos empaquetados en plástico. Checa que la envoltura sea amigable con el medio ambiente, o recíclala y dale un nuevo uso. Cuando hagas el súper, escoge productos naturales y dedica un ratito a intentar recetas saludables. Así sabrás exactamente qué hay en cada bocado que entra a tu cuerpo y a la vez ayudarás a que el entorno no se convierta en un basurero de empaques.

¿Hasta dónde podemos llegar con un estilo de vida sostenible? Hasta la solución. La solución que tanto pide nuestro Planeta para mantenerse de pie. Y ella, él, tú y yo.

Porque el Planeta nos necesita, pero nosotros lo necesitamos más.

Haz clic aquí para conocer algunos de nuestros productos sostenibles favoritos.

Déjanos un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.